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LA COMISARÍA

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Las Comisarías del Cuerpo Nacional de Policía constituyen la red de servicio público policial mas conocida por la ciudadanía española, ya que son los enclaves dentro de las ciudades y poblaciones importantes, donde se presentan las denuncias de posibles delitos; donde se tramita el D.N.I. y el Pasaporte; y donde pueden ser requeridos por los Grupos de Policía Judicial (recientemente han cambiado su denominación por la de Módulos de Investigación Policial = M.I.P.), existentes en las mismas, para la investigación, descubrimiento y esclarecimiento de posibles delitos y sus posibles autores.

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Con la implantación del Plan de Policía 2000 y su Modelo Territorial, se ha pretendido una mayor autonomía y autosuficiencia de las Comisarías, con el objetivo de adecuar la organización policial, a las necesidades de seguridad pública de los barrios que componen el ámbito geográfico y competencial de cada una de ellas. Estas pueden ser Locales (abarcando su ámbito competencial una localidad entera); de Distrito (su competencia está circunscrita a un distrito policial) y Zonales (que abarcan varias Comisarías de Distrito o Locales). Las dos primeras (Locales y de Distrito), se hallan divididas a su vez (según su número de habitantes o extensión geográfica) en dos o tres Sectores (espacio competencial de un M.I.P. -Módulo Integral de Proximidad-), y  estos a su vez en Subsectores (espacio competencial de un Policía Preventivo de Proximidad).

Así mismo, el órgano básico de la estructura policial, la Comisaría, se encuentra ordenado en las siguientes unidades:

Cualquier Comisaría del C.N.P. posee un máximo Jefe titular de la misma, que suele desempeñar (lógicamente), un funcionario de la escala Superior, y dentro de ésta, por un Comisario, que a su vez estará bajo la dependencia del respectivo Comisario Provincial y del Subdelegado o Delegado del Gobierno.

En la mayoría de ellas existe lo que se conoce policialmente como la Oficina de Denuncias y Atención al Ciudadano, Grupo de Policía Judicial y un Servicio de Seguridad del recinto.

Centrándonos en lo que el ciudadano puede necesitar más de la Policía, nos concentraremos más en el conocimiento de la Oficina de Denuncias, que se distinguen de las Inspecciones de Guardia, en que las segundas, además del contacto con las víctimas del delito llevan a cabo tratamiento y control de los detenidos:

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Su misión es recibir, recabar y canalizar denuncias y la información de interés policial. En la urbe sirven de medio para la recepción de las denuncias de los delitos y faltas y su correspondiente tramitación a la Autoridad Judicial; siendo el motor inicial de la actuación de la Administración de Justicia, que desembocará finalmente en una sentencia.

Su importancia en el Cuerpo Nacional de Policía, deriva de la trascendencia que significa el primer contacto que tienen los ciudadanos con la institución policial (siendo además, en algunos casos, también el primero que tienen con la organización judicial del Estado). Pero su importancia no acaba aquí, ya que es también el primer paso de lo que se conoce como Atestado Policial, que derivará posteriormente, tras minuciosas investigaciones técnico policiales, en la detención de los presuntos culpables y su puesta a disposición de las Autoridades Judiciales, previa recogida de efectos e instrumentos del acto ilícito penal, y con la aportación de todas las pruebas recabadas que configuraran todo el proceso jurídico.

Estas labores de la Oficina de Denuncias son llevadas a cabo por un Jefe de Servicio, un Jefe de Turno o Equipo (Instructor de los Atestados), el Secretario y los auxiliares que el mando estime en cada caso, circunstancias y lugar, necesarios.

Con la puesta en marcha del revolucionario Plan de Policía 2000, se han potenciado de manera extraordinaria las Comisarías de Distritos, en detrimento de los servicios centralizados de las Brigadas Provinciales; detrayéndose una importante cantidad de personal de estas para incrementar el número de agentes dedicados a patrullar los distintos distritos de las ciudades de España; intentando con ello la D.G.P. ofrecer al ciudadano mayor servicio y el sentimiento de mayor protección o seguridad objetiva y subjetiva.