Un análisis después de los atentados de USA

Cuando el destino nos alcance... 

Por Mario Avilés Morón (*)

(*) Socio-Director de Consultoría del Grupo Protección Patrimonial de México

Las consecuencias de los atentados, y el presupuesto del miedo

El mundo se cimbró con los acontecimientos que enlutaron hace unos días a los Estados Unidos de Norteamérica y a todo el mundo libre; el terrorismo como expresión de incapacidad para transformar esquemas de relación por vías pacíficas o legales es tan antiguo como la humanidad misma.

Sin embargo los efectos de éste en un planeta "globalizado" como el actual, no sólo nos permite presenciar el acto terrorista "en vivo" por televisión sino que nos impacta de inmediato de diferentes maneras.

¿Quién pensaría hace treinta años en que sucesos lamentables como los del 11 de septiembre pasado en Nueva York y Washington provocarían, a más de tres mil kilómetros de distancia, el cierre de sucursales bancarias en la ciudad de México?, esto último por decir lo menos. Aparentemente no habría relación de una situación con otra.

La palabra "Terrorismo" fue utilizada por primera vez en la Conferencia de Bruselas para la unificación de Derecho Penal en 1931 y desde entonces se ha generalizado para denominar a la violencia criminal indiscriminada y con graves consecuencias, llevada a cabo por organizaciones e individuos armados.

Las consecuencias del terrorismo y sus enseñanzas nos resultan mas familiares que en el pasado, los cambios de escenarios producto de los atentados recientes han llevado al país más poderoso del mundo a revisar sus esquemas de seguridad que evidentemente fallaron la semana pasada de ahí que, en cascada, la seguridad nacional, la aeroportuaria, los procedimientos migratorios entre otros fueron ajustados durante la emergencia y seguirán siendo revisados para reducir la probabilidad de "entrada de riesgos" que afecten la seguridad de la Unión Americana.

Lo anterior sin duda debe ser motivo de reflexión para los profesionales y responsables de la seguridad de nuestro territorio y en particular para los Directivos y encargados de la protección de instalaciones, bienes y personas en los diferentes sectores de la economía nacional., el entorno es distinto y al igual que en otras latitudes los dispositivos de seguridad deberán adaptarse a la nueva realidad, trabajando en "tiempos de paz" para no generar un estado de crisis que regularmente trae consigo pérdidas cuantiosas que, de prevenirse, regularmente son menores a las que produce el verse sorprendido y reaccionar sin preparación ante un siniestro.

EL PRESUPUESTO DEL MIEDO 
En México frecuentemente los presupuestos para la seguridad en la empresas se ven afectados por recortes de los departamentos de Finanzas sin embargo, cuando algo sucede, estos siempre liberan el "presupuesto del miedo" y a toda prisa pretenden solucionar lo que en su momento se subestimó o de plano pasó desapercibido en la planeación de la protección de las instalaciones y bienes institucionales.

Hace falta dinero para prevenir, pero siempre sobrará para remediar, este es unos de los problemas graves la seguridad. Si no, veamos la reacción del Congreso de los Estados Unidos que en los últimos años han reducido sistemáticamente el presupuesto de defensa de su país y que en crisis no sólo autorizaron los veinte mil millones de dólares que el Presidente Bush solicitó sino que le dieron ¡el doble!... ver para creer.

Finalmente, recordemos: el mundo está cambiando y debemos prepararnos ante ello, no esperemos que el destino nos alcance.