Crisis y tomas de rehenes
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Manejo y
resolución de crisis |
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Hace ya bastante tiempo que venimos escuchando hablar de distintos incidentes con toma de rehenes. En cada situación, los medios refieren la intervención de un negociador. Se infiere que éste será aquella persona que pueda, mediante diferentes técnicas, brindar una alternativa válida más para resolver el incidente. El título otorgado a tal sujeto es el de "Negociador de rehenes", aunque lo correcto sea hablar de equipo de negociación. En sí, tal etiqueta ha quedado hoy en día y a escala
global, caduca. He aquí, el porqué del título: Crisis es un término
amplio, que contiene no sólo una toma de rehenes. LOS INICIOS Las décadas de los '60 y '70 estuvieron signadas por diferentes eventos violentos que no se encontraban contenidos por conflicto bélico alguno. La violencia en ocasión de una guerra es algo que la sociedad tiene más o menos aceptado. Con esto no quiero significar que la guerra sea soportada socialmente sino que es usual suponer que en toda conflagración bélica habrá violencia. Ya a fines de los años 60 se comienzan a vislumbrar hechos violentos que se salen de los hasta entonces conocidos. El terrorismo era una figura que si bien resultaba antigua en la historia mundial, el común de la gente no lo tenía presente por ese entonces. Se suceden para dicha época los primeros secuestros de aviones y personalidades que, alcanzarán en la década siguiente, su clímax. No existía entonces una respuesta adecuada
al problema. Las fuerzas policiales se hallaban inermes. El clásico
ejemplo, es la masacre de Munich en septiembre de 1972. La
policía de Munich no puede resolver felizmente la situación y mueren
11 rehenes y 1 oficial de policía, junto a 10 terroristas. Pero, cabe indicar que, aquel concepto - unidad especial de respuesta - es anterior al hecho. Dichos equipos tienen su origen con diferentes variantes allá por los años 20, con las escuadrillas volantes de la Policía Municipal de Shangai en China continental y posteriormente con la creación de la unidad SWAT de la Policía de Los Ángeles, EE.UU en 1966/67. Munich, llevó a repensar o a "crear" el concepto de negociación y manejo de crisis en casos de toma de rehenes. Tales situaciones que sí eran
comunes en conflictos entre naciones, se resolvían usualmente con la
presencia de diplomáticos y negociadores expertos que lograban o no
liberar a los cautivos a cambió de algo o con la amenaza del uso de
la fuerza extrema. Advierten así que, ante una toma de rehenes, la policía tiene diferentes opciones; 1) contener y negociar; 2) el uso de agentes químicos; 3) el uso de tiradores selectos y por último, el uso de la fuerza mediante el asalto. Al plantear la negociación, resulta una constante, la velada (y no tanto) amenaza del uso de la fuerza. Crearon así, el primer equipo de negociadores de rehenes en el mundo. Ellos establecieron estos principios: · Contener el incidente. · Negociar. · Comprender la psique del captor. · Reconocer la necesidad de dejar pasar el tiempo. · No perder vidas. Aún hoy en día, pasados 30 años, tales máximas siguen siendo de rigor. Ellos establecieron el denominado enfoque suave al problema en contraste con el enfoque duro, de exclusivo uso de la fuerza. A lo largo de toda la década del 70, los incidentes se multiplicaron. Igualmente aumentaron la cantidad de grupos que contenían y resolvían las situaciones. La experiencia fue modificando las pocas normas establecidas. La investigación instaura nuevas reglas. A la cabeza de toda negociación, se halla la imperiosa necesidad de salvar las vidas de los rehenes. El aumento de los incidentes llevó a la progresiva especialización de los operadores. Al comenzar los años 80, los equipos tácticos y los de negociación se hallaban solidamente establecidos, tanto en los EE.UU como en diferentes países europeos (Reino Unido, Francia y Alemania). Ante una toma de rehenes, los amateurs habían sido dejados de lado. PROFESIONALES Gracias a los denodados esfuerzos de un grupo de especialistas, la negociación en situaciones de toma de rehenes, se convirtió en la regla. Nueva York y Los Angeles no eran las únicas ciudades con unidades de resolución; por todos los EE.UU se habían diseminado las mismas al igual que en Europa. Al establecer
procedimientos estándar de operación y sistematizarlos; todos y cada
uno de los integrantes de una fuerza policial podían responder en
forma efectiva al evento. Existen por supuesto, dentro de la historia, algunos "mitos" respecto de los negociadores. Es usual que se escuche decir que los mismos deben formar parte del grupo táctico que amenaza con el uso de la fuerza. Al respecto cabe indicar que si bien es posible que se de tal situación, la misma no es la regla. Al contrario podríamos decir sin temor al error que hay muy pocos equipos de negociación o negociadores que sean miembros de un grupo táctico e incluso que la posición de negociador sea rotada entre los miembros del mismo. El ejemplo que se pone sobre el tapete usualmente es el del SWAT de Los Angeles (llamado también el modelo de negociación de la costa oeste), pero por otro lado, las policías de Nueva York, Chicago, Miami, Washington, Londres, entre otras poseen a su vez ambas especialidades en forma separada. Pero, lo que sí resulta necesario es que - separados o no - realicen un entrenamiento conjunto. Otra clásica postura es el nunca decir NO. También lo fue, el no realizar concesiones. En referencia a esto último, recientemente, durante la 3° Conferencia Anual de la Asociación de Negociadores de Rehenes del Estado de Florida, en los EE.UU, uno de los disertantes, supervisor de la Unidad de Negociación en Crisis del FBI dijo que, " durante años esa fue la técnica, hoy en día podemos decir que a veces es necesario hacerlas. La palabra que prima hoy en día es DEPENDE". El último mito que mencionare es el del omnipotente negociador que todo lo puede y decide. La negociación se da entre dos personas pero con una trampa, el que esta del lado de la ley tiene tras de sí un equipo que le da apoyo. Siempre lo habrá. Podrá tener más o menos gente pero nunca es uno solo el que interviene. Generalmente un grupo de trabajo tiene un negociador primario, uno o varios secundarios, un psicólogo, un especialista en inteligencia, uno o varios técnicos y diferentes enlaces. Más aún, los ojos del equipo de negociación están en los miembros del equipo táctico y viceversa, el negociador se convierte en uno de los más preciados agentes de información del grupo táctico. Resolver un incidente no recae sobre el "solitario" negociador de películas. Es el resultado de un esfuerzo mancomunado. Existe una estructura. REHENES QUE DEJAN PASO A LA CRISIS Finalmente y, luego de este merodeo, hemos llegado al
título que nos ocupa. Un suicida, un secuestro, una barricada, una toma de cárcel sin rehenes, entre otros eventos implican la necesidad de negociar inicialmente. Ello ha provocado el desarrollo de nuevas técnicas tanto para el que negocia como para el que debe usar la fuerza. Incluso en algunos países se ha comenzado a utilizar al negociador para realizar allanamientos riesgosos en los que es inminente una respuesta armada por parte de los allanados. Por su parte los miembros de los grupos de operaciones especiales modifican a su vez sus tácticas. El concepto de crisis es genérico y contiene la toma de rehenes. El manejo y la resolución de crisis ha sido llevada así incluso al sector privado donde es usual entrenar al personal de cierta jerarquía en la contención de la violencia en el lugar de trabajo. Hoy en día y específicamente en Europa y EE.UU se entrena incluso al personal docente en el manejo de crisis. Obsérvese que la utilización de la palabra crisis no
constituye entonces un eufemismo, más bien refiere a la extensión
práctica de los diferentes problemas que enfrenta hoy en día la
sociedad y la respuesta que el profesional debe dar a los
mismos. Este trabajo constituye nada más que una aproximación
personal al problema. No contiene en sí información alguna que no
pueda ser de conocimiento público. No se ha hecho referencia alguna
a tácticas y/o técnicas específicas. Eduardo M. Arizaga |
| Bibliografía
utilizada: - "Ransom; the untold story of an international kidnapping", Ann Hagerdorn Auerbach, Owl Books, 1998. - "Crisis Negotiation, managing critical incidentes and hostage situations in law enforcement and corrections", Michael J. McMains y otro, Andeson Publishing, 1996. - "No heroes, inside the FBI's secret counter-terror force", Danny O. Coulson y otro, Pocket Books, 1999. - "Practical Homicide Investigation", Vernon Geberth, 3° Ed. CRC Press, 1996. - Anales del "Crisis Negotiaton Seminar 2000" organizado por la Oficina del FBI de Newark, Nueva Jersey y las Fiscalías de los condados de Somerset y Hunterdon, Raritan Valley, Nueva Jersey,EE.UU, 17 de mayo de 2000. - Anales de la 3° Conferencia Anual de la Asociación de Negociadores de Rehenes del Estado de Florida, Orlando, E.UU del 23 al 26 de mayo de 2000. - Artículos varios de "The Tactical Edge" publicados por la National Tactical Officer Association, EE.UU. |