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DROGAS
Y
DROGADICCIÓN

El uso abusivo de las drogas, sin el control además, de un profesional médico capacitado, consumidas con un desconocimiento más o menos cierto de sus efectos, por quienes las usan, ocasionan en el individuo trastornos en el plano físico y psíquico;  arrastrándolo a lo que se conoce como dependencia; haciéndolo esclavo del "enganche" a estas sustancias prohibidas, conllevando a una  pérdida continuada de su libertad, y en la mayoría de los casos además, a conflictos sociales en la familia, en el centro educativo, en el barrio, en el centro laboral, en la comunidad local, etc. Constituye este problema uno de los mayores males de la sociedad moderna. El consumo de estas sustancias prohibidas es un hecho real que genera múltiples secuelas, incidiendo sobre todo en nuestra juventud. Combatir el tráfico a pequeña y gran escala es uno de los mayores retos que toda policía moderna debe tener entre sus prioridades. Y como no podía ser de otra forma, ese es uno de los principales desafíos del Cuerpo Nacional de Policía.

El autor de este trabajo, ofrece al que acceda a esta página personal, sus conocimientos sobre el tema para beneficio de otros policías, educadores, trabajadores sociales, y de aquellos otros colectivos imbricados en la erradicación de esta pandemia de finales del s. XX y principios del XXI, y de la sociedad en general.

INDICE TEMÁTICO:
Aspectos Generales
Clases de drogas
Aspecto histórico-sociológico y médico
Génesis y desarrollo
Cocaína
Alucinógenos naturales
Setas alucinógenas (la psilocibina)
Peyote
Alucinógenos sintéticos
L.S.D. (Dietilamida del Acido Lisérgico)
Fenicilina (polvo de ángel)
Opiáceos
Marihuana
Narcóticos
Morfina
Codeína
Heroína
Aspecto asistencial
La metadona
Plan Nacional Sobre Drogas
Aspecto policial
Presentaciones
Utiles más corrientes para el consumo y/o el tráfico
Asistencia policial y auxilio idóneo al drogadicto
Aspecto jurídico

Regulación internacional

Comisión Central permanente del Opio
Comisión de Drogas
Convención Única sobre estupefacientes
Convenio de Psicotrópicos
Convenio Contra el Tráfico Ilícito de Estupefacientes y Psicotrópicos

Regulación nacional (España)

Código Penal
Ley de Protección de la Seguridad Ciudadana
Ley de Contrabando

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1. Aspectos generales

Según la O.M.S., droga es toda sustancia que introducida en el organismo, puede modificar una o más funciones de este.

La definición que hace la Real Academia de la Lengua Española, sobre el término droga es esta: "es el nombre genérico de ciertas sustancias minerales, vegetales o animales, que se emplean en la medicina, en la industria o las bellas artes".

Generalmente, droga es definida como cualquier producto o sustancia que, teniendo o no teniendo ninguna aplicación médica, las personas abusan de ellas inconsciente o premeditadamente, para obtener unos efectos distintos para los que fueron fabricados y puestos a disposición pública; que puede causar un cambio directo (psicológico o fisiológico) en el organismo. Con esta definición estaríamos englobando productos considerados como medicamentos (cualquier jarabe para el resfriado, la codeína, la aspirina, los somníferos, vacunas contra la gripe, etc.); otros, que son aceptados por la sociedad (las bebidas alcohólicas, el tabaco, etc.); y finalmente otros, conocidos como drogas no institucionalizadas, cuyo uso no está permitido por la Ley, pues carecen de utilidad curativa y porque su consumo puede acarrear importantes alteraciones y complicaciones a nivel individual y social (la cocaína, la heroína, el hachís, etc.) Pero dada la benevolencia de esta definición, el problema más grave de los estupefacientes esta relacionado directamente con el daño que causa su abuso. Por tanto se debe considerar, normalmente como droga, aquella sustancia que tiene posibilidades de ser consumida de forma abusiva.

La variedad y multiplicidad, tanto de las drogas legales o terapéuticas, como de las ilegales y perjudiciales para la salud, están disponibles a nuestro alrededor, en un potencial "mercado" para adultos, adolescentes y niños, sin que sea determinante la clase social y el "status" económico de sus posibles "clientes".

Muchas personas buscando alivio a sus dolencias, o pretendiendo evadirse aparentemente del mundo que les rodea, contraen el habito de consumir drogas, lo que les lleva por sus efectos, a sufrir a medio o largo plazo, serios trastornos (insomnio, agotamiento, envejecimiento prematuro, etc.) o por la forma o circunstancias de consumo (infecciones, alergias, sobredosis, etc.), terminando finalmente en una degradación orgánica y psíquica hasta producir la muerte. Pero antes de ello, la sociedad ha de soportar los otros problemas que ello genera: absentismo y accidentes laborales, disputas familiares, conyugales y/o sexuales, malos tratos, delincuencia asocial, marginación, etc.

La perdida del control mental y las alteraciones de las capacidades físicas son demostrativas de porque las drogas pueden ser tan peligrosas. Pero es que además muchas de estas sustancias (prohibidas o no), dañan los tejidos cerebrales, los pulmones, el hígado y otras partes vitales del organismo, generando al mismo tiempo una adicción o dependencia (unas de tipo psíquico y otras de tipo físico) que atrapan a la "persona-victima" en un callejón sin salida, resultando finalmente, en un porcentaje alto, mortal.

Los estupefacientes opiáceos (opio, heroína, codeína, morfina) deprimen el Sistema Nervioso Central (SNC) al actuar sobre las células nerviosas sensoriales del cerebro, aliviando las sensaciones dolorosas, pero no afectando a los sistemas motores. También actúan sobre la médula y el bulbo, deprimiendo los centros respiratorios. Al igual que los opiáceos, la marihuana, extraída del cáñamo, deprime el SNC (Sistema Nervioso Central); sus adictos, como los del hachís, suelen fumarla y padecen fotofobia, es decir, no soportan la luz y padecen entre otros trastornos, de delirios, alucinaciones y ataques de furor. La cocaína por el contrario, en vez de deprimir, estimula el SNC, pero a este estimulo inicial le sigue la depresión del cerebro y luego la de los centros encefálicos vitales, con riesgo de muerte por fallo respiratorio. Tanto esta droga como sus derivados, provocan en el que la consume una euforia inmotivada y una exagerada confianza en si mismo para después, consumado el hábito, acarrear graves perturbaciones (alteraciones digestivas, progresivo debilitamiento, delirio, etc.) y finalmente depresiones y perversiones de todas clases.

Aunque para cada "individuo-adicto", familia o entorno privado que lo padece, pueda ser un problema individual o de tipo más o menos particular, la droga es hoy en día, un problema que envuelve a toda la sociedad.

La polémica estéril sobre la legalización o no de las drogas debe terminar cuanto antes; debe de haber un punto intermedio de equilibrio, entre la postura liberal (partidaria de su legalización) y la postura conservadora (partidaria de su penalización) que haga desaparecer esta pandemia de finales del siglo XX.

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2. Clases de drogas:

- Las usadas con fines curativos.

- Las habituales, que tienen una aceptación social.

- Las ilegales, prohibidas por diferentes legislaciones

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3. Aspecto histórico-sociológico y médico:

Desde la génesis de la humanidad, el hombre ha aprovechado los recursos de raíces, ramas, hojas, bayas y granos que la naturaleza le ofrecía, no solo para usarlo como medio de aplacar el hambre y la sed y curar sus padecimientos, sino también para saciar otro menester elemental: el de acentuar su conciencia vital.

Las drogas y su adicción han acompañado a la humanidad desde sus orígenes. Ningún pueblo o cultura humana ha evitado enfrentarse a los problemas que ello ocasiona.

Los narcóticos han sido las drogas fundamentales en las subculturas y en las sociedades respetables a través de los años del paso de la historia de los hombres. Como ejemplo, tan tarde como en 1885, los opiáceos estaban disponibles en preparados que no necesitaban prescripción facultativa. Incluso los refrescos más populares presentaban derivados del opio como ingredientes. Aunque algunos lo considerasen inmoral, la utilización de los preparados del opio, como el láudano y el fumar opio estaba legalizado. De facto en 1942 el Congreso de los Estados Unidos prohibió a nivel nacional el cultivo de la amapola de opio o adormidera.

Formalmente, el término "narcótico" se refiere a los derivados de la adormidera que actúan como hipnóticos o tranquilizantes. Los derivados más conocidos incluyen el opio, la morfina, la codeína y la heroína. Los tres primeros aparecen de forma natural en la adormidera, mientras que el último, la heroína, esta elaborada de morfina aceitada. Todos ellos se han utilizado médicamente en algún momento de la historia y la morfina y la codeína todavía se utilizan extensamente como analgésicos. Se creyó que la heroína era un tratamiento viable contra la adicción de la morfina (problema muy extendido a finales del siglo pasado y hasta la mitad del actual). Como resultado la heroína produjo más reticencia, adicción y daños psicológicos que la morfina a la que supuestamente reemplazaba.

En el siglo XIX la adicción no se consideraba como la desgracia social que se considera hoy. Las parejas no se divorciaban por causa de las drogas y los trabajadores no eran despedidos por esta causa. Sin embargo, desde entonces se ha descubierto la verdadera naturaleza de la adicción y se han conocido sus terribles consecuencias, tanto para los individuos como para la sociedad que los acoge. Hoy en día la clase de drogas denominadas "narcóticos" incluyen algunas de las más peligrosas, con más poder de adicción y más abuso en la sociedad moderna. Fumaderos de opio del siglo XIX, la "Ley seca" estadounidense, moda del LSD de los años sesenta y setenta o el "crack", el "speed" y el "éxtasis" de hoy en día; todas, en cada época o tiempo han ocupado un papel principal en la contracultura y la subcultura de la sociedad humana de cada "tempo" de la historia.

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COCAINA

En 1844 se aisló la cocaína de forma pura, pero nadie presto interés hasta que en 1893 un militar, físico alemán, el Dr. Theodor Aschenbrant, consiguió un suministro de cocaína pura y lo repartió entre los soldados bávaros durante las maniobras de otoño e informó del aumento de la competencia de los soldados para soportar el cansancio. Un lector que quedo encantado con los informes del Dr. Aschenbrant, fue el joven y desdichado neurólogo vienés, de veintiocho años,  Dr. Sigmund Freud. Este descubrió que se trataba de una droga psicoactiva, quedando confirmado ampliamente, en investigaciones posteriores.

Otros estudios apreciaron que el uso repetitivo de grandes dosis de cocaína producían psicosis paranoide en casi todos los que la habían utilizado, aumentando progresivamente, la tendencia a su abuso. Una característica peculiar de esta psicosis son las alucinaciones del tipo como si hormigas, insectos o serpientes corriesen por encima o por debajo de la piel.

Ya en 1890, la capacidad de adicción y psicosis de la cocaína era muy conocida. Se usaba frecuentemente como anestésico local. En los Estados Unidos fue muy utilizada por la compañía Coca-Cola en tónicos y otros medicamentos patentados; siendo prohibido su consumo en 1914, cambiando dicha compañía la cocaína por la cafeína para la elaboración de tan conocida bebida. La cocaína produce membranas mucosas, inflamando y agrandado del tubo respiratorio y bronquial; dándose más estos efectos en las personas que la esnifan. Así mismo es un estimulante que acelera el sistema nervioso, el latido cardiaco y la respiración.

La adicción de la cocaína se diferencia de otras drogas en que si se priva de la utilización de esta droga, no se sufren crisis de abstinencia como delirium tremens producido en los adictos alcohólicos o el síndrome de abstinencia de la adicción del opio y sus derivados; siendo sus efectos físicos menores. La falta del suministro para el adicto a la cocaína produce una profunda depresión psíquica. La sobredosis deriva en convulsiones, pudiendo incluso producir la muerte.

Grandes dosis de cocaína producen sensación de gran tensión y un exceso de agitación. Los cocainómanos descubrieron que mezclando cocaína con morfina o heroína se reducían estas sensaciones. Los consumidores que utilizan morfina o heroína descubrieron que la combinación aumentaba los efectos y el buen humor. A dicha mezcla se le dio el nombre de "speed".

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L.S.D. (DIETILAIDA DEL ACIDO LISERGICO)

Se sabe que gran cantidad de sustancias de muchas y variadas composiciones químicas producen parecidos efectos psicoactivos en la mente humana. Algunos de estos compuestos son sustancias naturales, algunas extraídas de otras sustancias y algunas son sintéticas. Los efectos de este tipo de drogas varían significativamente en cada persona. Estas variaciones son en parte debidas a las expectativas y el ambiente de cada uno y a otros factores no farmacológicos. Algunas drogas como el L.S.D. se han utilizado anteriormente en psicoterapia. Hoy se utilizan muy poco en ese terreno.

Estas drogas, generalmente se toman por vía oral. La tolerancia a ellas se crea rápida y significativamente. Sus efectos varían desde algunos minutos hasta varias horas. Los efectos favorables y desfavorables, son principalmente psicológicos. El L.S.D. no se descubrió hasta 1938 y sus efectos en el cerebro no fueron totalmente conocidos hasta 1943. Numerosas drogas con efectos parecidos han circulado desde tiempos prehistóricos y las plantas que las producen pueden crecer en casi todos los sitios. Se han utilizado estas drogas por todo el mundo. Con frecuencia, su utilización se consideraba un fenómeno místico o religioso que acercaba a las personas a los dioses y a la naturaleza.

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Alucinógenos naturales:

Las setas crecen por todo planeta tierra. Existen miles de tipos distintos; algunas son comestibles; algunas son venenosas y algunas contienen sustancias alucinógenas. El alucinógeno natural que contienen es una sustancia química llamada psilocibina. Estas setas se pueden comer, cocinar, secar o machacar. Generalmente se consumen por vía oral, en cápsulas o en tabletas. La psilocibina provoca sensación de percibir cosas en lugares que no son normales. Con frecuencia se ven alucinaciones muy coloridas, se tiene sensación de ligereza y mucha relajación. También causa diarrea y retortijones, así como escenas retrospectivas. El efecto empieza aproximadamente a los quince minutos después de su ingestión y puede continuar hasta las nueve horas. El peyote es un cactus pequeño sin espinas con una parte central o botón y una raíz en forma de zanahoria. Crece en los desiertos de México y en el sudoeste de los Estados Unidos. La parte central contiene una sustancia química llamada mezcalina. Esa parte se corta en rodajas y se seca para formar un botón mezcal que se mantiene en la boca hasta que se ablanda y luego se traga o se utiliza para hacer té.

La mezcalina también se puede obtener sintéticamente y se encuentra en forma de cápsulas o tabletas. Los efectos que producen son: cambios en las funciones normales del cerebro y alucinaciones. Alrededor de una hora después de su ingestión son frecuentes las nauseas y los vómitos así como respiración entrecortada, aumento del ritmo cardiaco y temblores. Estos efectos pueden durar hasta 12 horas y sus reacciones pueden ser variables. Efectos tipo calidoscopio, "ver" la música en colores u "oír" la pintura como si fuese música, representan algunas de las experiencias sensoriales de las que se tiene conocimiento. Los aztecas en América del Sur utilizaban el peyote en sus ceremonias religiosas como hacían los americanos nativos.

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Alucinógenos sintéticos:

El L.S.D. o dietilamida del ácido lisérgico, se conoce como ácido. En 1943, cinco años después de su descubrimiento, el Dr. Hoffman estaba trabajando en su laboratorio farmacéutico cuando empezó a sentirse enfermo. En el intento de repasar su trabajo sobre hongos, descubrió que había fabricado uno conocido como el LSD-25. Esta fue la única variable diferente que encontró. Para comprobar su teoría, se administró a si mismo una pequeña cantidad y se sentó a tomar notas. Después de casi una hora, se sintió mareado, impaciente, con trastornos visuales y con una risa incontrolable. Estas notas fueron las últimas que escribió en su cuaderno y tuvo problemas en escribirlas. El Dr. Hoffman continuó experimentando en un "viaje" de seis horas de LSD. Al día siguiente se sentía bien pero muy agotado. Este es el primer caso de un informe documentado de los efectos del LSD.

Desde entonces el LSD ha sido utilizado por los militares para "lavados de cerebro" e incluso para incapacitar a las fuerzas enemigas. Se reemplazo rápidamente por otros compuestos más específicos y efectivos. Los médicos lo utilizaron en psicoterapia pero su utilización ha decaído notablemente desde mediados de los años sesenta. En 1962 el LSD llegó a ser una droga muy popular en el mercado negro. Debido al estricto control por los fabricantes y las regulaciones de las administraciones, se vio envuelto en el mercado negro muy deprisa. Este mercado ilegal aumentó el abastecimiento del L.S.D., hasta el punto de que se exportó fuera de los Estados Unidos. La legislación de 1966 despenalizó la fabricación y distribución del L.S.D.

El L.S.D. es una de las drogas sintéticas más poderosas. Una quinta parte de un gramo de una tableta (tamaño de una aspirina), contiene suficiente L.S.D. para producir efectos a tres mil personas. Es cien veces mas fuerte que la mezcalina. El L.S.D. es un polvo blanco insípido, incoloro e inodoro. Pueden hacerse tabletas, cápsulas o líquidos y generalmente se traga, aunque con frecuencia también se inyecta en vena.

Esta sustancia afecta a las funciones del cerebro, principalmente a los receptores de serotina. El efecto empieza de treinta a noventa minutos después de su ingestión y puede durar hasta doce horas. Este resultando se denomina comúnmente como "viaje". Los efectos del L.S.D. son muy similares a los que producen los alucinógenos naturales descritos anteriormente, pero más intensos. Son comunes a los cambios emocionales, espantosos para el consumidor. También puede causarles la pérdida del sentido de aciones "normales" o sus consecuencias. El consumidor puede tender ha realizar acciones sobrehumanas y sentirse sin control alguno. Las escenas vividas pueden repetirse durante muchos años, aunque no se vuelva a consumir esta droga.

Los efectos físicos en el consumidor de LSD son boca seca, sudores, perdida de apetito, insomnio y temblores. También puede aumentar el latido del corazón, la temperatura y la presión sanguínea.

La feniclidina se conoce a menudo como "polvo de ángel", es uno de los alucinógenos más peligrosos y también muy extendido. A diferencia de otros alucinógenos, la feniclidina provoca drogodependencia. La feniclidina originalmente se desarrolló para su utilización como producto adjunto a la anestesia. Pronto se descubrió que causaba confusión, alucinaciones, ansiedad, ataques e incluso daños en el cerebro. Presente aspecto de polvo cristalino puro y blanco. Con frecuencia se traga en forma de cápsulas o tabletas; se esnifa o se inyecta. Generalmente se espolvorea o rocía sobre la marihuana, el tabaco o el perejil triturado y se fuma.

Los efectos de la feniclidina comienzan de dos a cinco minutos después de ser ingerida, llegando al máximo en dos horas aproximadamente y pueden durar hasta seis horas. Los efectos residuales necesitan dos días para desaparecer. Las escenas producidas pueden repetirse meses después de su ingestión. Bajo los efectos de esta droga las cosas se ven y se oyen de manera diferente. La feniclidina afecta a las funciones motrices normales como el andar o el hablar, aumenta los latidos cardiacos y la presión sanguínea. Los efectos secundarios más frecuentes son sudación, vista borrosa, mareos, entumecimiento, nerviosismo, irritación, dificultad para concentrarse e impaciencia. Los efectos secundarios más graves van desde el estado de coma y convulsiones hasta un fallo cardiaco y parálisis. La feniclidina puede provocar cambios de comportamiento raros e impredecibles. Los adictos pueden intentar hechos sobrehumanos o cometer violentos crímenes. A menudo parecen personas con graves problemas mentales.

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MARIHUANA

La marihuana es el nombre común con el que se conoce a la planta cannabis sativa. También es el nombre que se le da a la droga que se prepara con las hojas secas y la parte superior de las flores de esta planta. Estas hojas y flores contienen varios componentes químicos conocidos como canabiónicos. Una de estas sustancias químicas, la llamada TCH o delta-9-tetrahidrocanibinol, crea el estado conocido como "estar colocado" afectando a las funciones normales del cerebro. La potencia de la marihuana varía enormemente de un caso a otro.

La planta de la marihuana ha existido desde hace más de 5.000 años y se ha utilizado de muchas maneras. En la antigua China se utilizaban las fibras de esta planta para tejer cuerdas y ropa. Los griegos y los romanos hacían medicinas con ellas. Otros han utilizado el aceite para fabricar jabón e incluso se ha utilizado como alpiste.

Como en la antigua China o Roma, los colonialistas americanos utilizaban la planta de marihuana. En los siglos XVII y XVIII, utilizaban las fibras de la planta para hacer cuerdas y tejer sus ropas. En el siglo XIX la parte superior de la lona que cubría las armas, estaba hecha a veces con las fibras de la planta de la marihuana.

La utilización de la marihuana para "colocarse" llegó a ser muy popular en los Estados Unidos durante los años 20 y 30 de nuestro siglo XX; generando el miedo hacia esta droga en muchas personas, por lo que se aprobaron las leyes para controlar su utilización. En 1937 el Congreso de los Estados Unidos aprobó una ley que limitaba el uso de la marihuana en cualquier lugar del país.

En los años 60, la marihuana llegó a ser más popular que nunca. Los estudiantes universitarios y de las escuelas superiores comenzaron a utilizar la droga como forma de demostrar lo maduros e independientes que eran. Los "hippies" y los "hijos de la flor" hicieron de la marihuana parte de su manera de vivir.

En los años 70 y 80, los estudios sobre el uso de la marihuana han demostrado a los científicos que es, de hecho, una droga muy perjudicial. Hoy día, cada vez menos gente consume marihuana e incluso menos los que la prueban aunque sólo sea una vez. Sin embargo la marihuana es todavía la droga ilegal más extendida.

El extracto de cannabis, marihuana, fue en su tiempo utilizado médicamente de forma extensiva y todavía tiene mínimas aplicaciones médicas en algunos países. La marihuana es única en cuanto a efectos químicos y psicológicos que produce. El desarrollo de la tolerancia a la marihuana requiere "sentirse bien" o "llegar mas alto". Se puede desarrollar una dependencia psicológica tan fuerte como la que provoca la cocaina. Las alucinaciones no son efectos secundarios de esta droga, pero con frecuencia es un síntoma de sobredosis.

Generalmente la marihuana se fuma, pero también se puede tomar por vía oral en las comidas o en las bebidas. Se ha demostrado que provoca enfermedades en los pulmones y en el corazón. El humo contiene gases químicos y venenosos que provocan cáncer. También puede destruir los tejidos pulmonares y disminuir el sistema inmunológico del organismo, destruyendo los glóbulos blancos.

La codeína es quizás la última de estas drogas, siendo el opiáceo de acción más suave, pero también crea adicción y presenta el potencial de su abuso. De hecho, haciendo la consideración de que muchas más personas tienen acceso legal a la codeína (con receta médica) que a la heroína (que no se prescribe de momento), es muy posible que el numero de adictos y el abuso de la codeína sean superiores a los de la heroína, que es mas difícil de conseguir.

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HEROINA

Aunque el abuso de los narcóticos se centra en sus efectos, que proporcionan un efecto placentero inmediato y momentáneo; muchas personas se han introducido en ese mundo a través de tratamientos médicos. El valor medicinal de los narcóticos es inestimable. La morfina y la codeína se han utilizado como analgésicos en pacientes terminales o en gravísimo estado clínico (cáncer, SIDA o politraumatismos previos a la muerte) para los que sería cruel tratarlos con calmantes más suaves, como la aspirina o el paracetamol. También para los dolores postoperatorios, crónicos y los traumatismos agudos inductores del dolor, la codeína ha encontrado muchos partidarios y con frecuencia se combina con analgésicos más suaves, que proporcionan a los pacientes un alivio de amplio espectro. El principal aspecto de los narcóticos es deprimir las funciones del Sistema Nervioso Central (SNC), disminuyendo la transmisión de los signos de dolor al cerebro. Sin embargo, resultan comprometidas otras funciones del SNC como el control involuntario de los músculos, del sistema motriz y la coordinación. Una sobredosis de cualquier narcótico ocasiona confusión, delirio, perdida de fluidez verbal, estado de coma y muerte. Por consiguiente, es absolutamente indispensable seguir las indicaciones del médico al tomar cualquier narcótico o sustancia sintética análoga bajo prescripción facultativa. El efecto a largo plazo de los narcóticos, incluso recetados, es una dependencia física.

Esta dependencia física no va siempre acompañada de degradación hepática, renal, neurológica rotunda u observable, se manifiesta mediante invariables síntomas de abstinencia que incluyen graves dolores de cabeza (que para calmarlos requieren fuertes dosis de narcóticos), convulsiones o temblores, fiebre y/o escalofríos y delirio. Lo que hace que la heroína sea particularmente una terrible droga. Es su capacidad para crear adicción después de una única dosis. Los síntomas de abstinencia descritos, pueden ocurrir incluso después de la primera experimentación con la heroína, aumentado las posibilidades de una fuerte adicción. Además la adicción plantea un dilema incluso en las personas con más sentido moral: deben de decidir entre el robo para proveerse de una dosis de heroína o sufrir la angustia del síndrome de abstinencia en su estado más terrible. En muchos casos forzados (como cuando no se encuentra otra dosis o sé esta encarcelado), el síndrome de abstinencia es tan fuerte que llega a ocasionar la muerte.

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Estos casos ilustran el grave peligro de la heroína, aunque los caos de adicción que puede provocar una única dosis de heroína son excepcionales, del 3 al 5% de los heroinómanos. Muchos han sido consumidores ocasionales de opio o de morfina que se han pasado a la heroína, generalmente por vía intravenosa. Después de varias semanas, en las que la frecuencia de consumo se incrementa de una vez al mes, al consumo los fines de semana, se llega pronto a consumir la heroína diariamente y no se puede dejar sin pasar por una grave experiencia debilitando los síntomas de abstinencia. El heroinómano tiene que comprar la droga continuamente y permanecer fuera del colegio o trabajo mientras esté bajo los efectos. Los adictos a la heroína generalmente pierden sus amistades, trabajos, no descansa lo suficiente, no tienen una seguridad financiera u otras comodidades que proporciona un estilo de vida autosuficiente mientras están dominados por esa adicción.

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4. - Aspecto asistencial:

No puede escaparse que una de las primeras consideraciones para definir los estupefacientes es el efecto que estos producen en las mentes.

El tratamiento más idóneo de los toxicómanos, sería por supuesto, la supresión radical de la droga; pero, cuando eso es posible por su peligrosidad, conviene que la eliminación sea gradual y simultanea con sustitutivos de aquella, como estricnina, belladona o metadona. Un complemento ideal del tratamiento es una rica dieta en vitaminas y carbohidratos, sueño abundante, una ocupación bien orientada que distraiga al paciente y la localización y supresión del motivo psicológico causante del trastorno.

Se ofrecen varias alternativas o vías para el que desee "deshacerse del vicio" del consumo de los narcóticos. Una sería abandonando rotundamente y de repente, lo que ocasiona el denominado "mono". Sin embargo este método es casi imposible para la mayoría de los adictos pues los síntomas de abstinencia que tienen lugar son tan fuertes e intensos, que es probable que el adicto elija volver a la utilización de la droga en vez de sufrir esa agonía. Además, enfrentarse al síndrome solo la primera parte de la lucha la adicción. Seguidamente aparecen los síntomas de abstinencia más intensos, lo que se conoce como "síndrome de postadicción". Es durante este periodo, que puede durar varias semanas o meses, cuando los adictos en fase de recuperación experimentan depresión, ansiedad y anhelo. Con frecuencia durante este tiempo vuelven a caer en el consumo de la droga.

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Otra opción son los programas de mantenimiento, aunque a muchos adictos no le solucionan su problema. La metadona (una sustancia sintética análoga a la heroína), se prescribe con frecuencia como droga a utilizar para apartar de la adicción a la heroína. Los programas de mantenimiento con metadona están prosperando en la ayuda del síndrome de abstinencia y de postadicción para miles de adictos a la heroína. Por sus efectos análogos, aunque más suaves que los de la heroína, se puede llegar a abusar de la metadona, y de hecho se abusa. Con todo, el sistema de soporte que acompaña a los programas de mantenimiento con metadona ayudan a prevenir la recaída de los adictos y es, pensándolo bien, una bendición para muchos miles de ex-adictos.

Del Plan Nacional Sobre Drogas (creado en 1985, con el objetivo de unir y coordinar los esfuerzos que ya se estaban produciendo en la lucha contra las drogas) forman parte varios Ministerios (Sanidad, Interior, Justicia, etc.), las Comunidades Autónomas, los Ayuntamientos y algunas Organizaciones Sociales y ONGs. Su actuación va dirigida a potenciar una política de prevención que haga posible una disminución de la oferta y la demanda de estas sustancias prohibidas; al desarrollo de una red de centros para la asistencia y rehabilitación de personas con problemas derivados del consumo de drogas; al fomento de la incorporación de estas personas a la vida social.

Como parece que los gobiernos y las filosofías que los presiden van a tener que soportar por muchos años este problema, será necesario que la sociedad que los elige, deberá, si quiere terminar, de verdad con ello, enfrentarse a las bases del problema, cuestionándose y explorando no sólo sus derivaciones sociales, psicológicas y fisiológicas.

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Aspecto policial:

Presentaciones:

- Compacto:

Hachís: apariencia verdosa o marrón oscuro en planchas envueltas en papel de celofán (200 0 300 grs. aprox.) o en pequeñas barritas y también en porciones más pequeñas "chinas" envueltas en papel de aluminio.

- Granulado:

Heroína: de aspecto grumoso se presenta la del tipo nº 3 o Browm Sugar, color marrón claro o grisáceo.

Cocaína: Droga alcaloide extraída de las hojas del árbol de coca. Estimulante del SNC, provocadora de euforia. Cuando su fabricación es reciente y no se ha adulterado, se presenta en terrones, de un color blanco, poco brillante y de apariencia húmeda; el tipo crak (más barata) presenta la forma de pequeños trozos con apariencia de jabón.

- Polvo:

Heroína y cocaína: cuando se han eliminado las impurezas (clorhidrato de heroína o cocaína). Al por mayor se suele presentar en bolsas de plástico de 1kg; al por menor, en pequeños envoltorios de papel "papelinas". El olor de la heroína es el más parecido a un vinagre fuerte. La cocaína tiene una apariencia de pequeñísimos cristales que se pegan con facilidad a los dedos.

- Vegetal:

Grifa o marihuana: aspecto de vegetal seco, de color variable (según su procedencia): la de Marruecos es marrón y verdosa, la de Colombia se presenta en bloques prensados y la de África ecuatorial es muy oscura.

- Apariencia de papel:

L.S.D.: Aspecto de cuadradillo de papel secante con dibujos de Walt Disney, estrellas, signos orientales u otros que atraigan a la juventud ("micropunto").

- Apariencia de fármaco:

Psicotrópicos estimulantes (éxtasis, MDMA) o depresores del SNC: al igual que el LSD, se presenta con infinidad de dibujos, incrustaciones o logotipos referentes a la cultura juvenil, pero en pastillas, utilizándose cientos de troquelados.

- Líquida:

Varias de las anteriormente citadas, pueden presentarse de esta forma.

Aceite de Hachís: sustancia oleosa de color oscuro, fuerte olor y consistencia más o menos fluida.

L.S.D.: En forma de pequeñas ampollas.

Formas de consumo:

- Fumadas: Grifa, hachís, aceite de hachís y heroína del tipo Browm Sugar o nº 3.

- Inhaladas: Cocaína y heroína.

- Inyectadas: Heroína, morfina, cocaína.

- Ingestión oral: anfetaminas, barbitúricos y tranquilizantes.

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Útiles más corrientes para el consumo y/o el tráfico:

Librillos de papel de fumar, cartones y prospectos de fármacos, recetas de medicamentos en cantidad anormal, restos de ampollas, otros útiles para inyectarse (jeringuillas, agujas, algodones con restos de sangre, etc.), cucharas dobladas y quemadas por debajo, muchas cerillas de solapa quemadas o ahumadas, billetes de transporte público quemados o ahumados, trozos de papel de aluminio o de estaño, pequeñas bolsas de plástico o papel con restos de polvo, horquillas dobladas y/o quemadas, pipas de diversos tipos, cuchillos o navajas con signos de haber sido calentados, tubos de pegamento o disolventes, o restos de éstos en bolsas de papel o plástico, dinamómetros, pequeñas balanzas, etc.

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Asistencia policial y auxilio idóneo al drogadicto:

Muchas veces, sobre todo en las grandes ciudades, los agentes del CNP son requeridos por los ciudadanos ante la presencia de alguien que se encuentra tirado en la calle; la mayoría de las veces se trata de un joven que se halla bajo los efectos de las drogas. Una rápida intervención del profesional de la policía, requiriendo la asistencia sanitaria correspondiente vía radio, para su traslado a un centro sanitario, puede salvar la vida en muchas ocasiones de estas personas. Para ello será necesario conocer cuales son los síntomas típicos en estas situaciones (que no siempre se presentan juntos), aunque el policía experimentado en el trabajo diario, en la calle, lo sepa por su sobrada experiencia:

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Irritabilidad, hilaridad, locuacidad excesiva o somnolencia.

Sensación de embelesamiento

Sensibilidad excesiva a la luz, lagrimeos y/u ojos enrojecidos

Temblores, vómitos

Aparente embriaguez, sin olor a alcohol

Dificultad para hablar y de coordinación motriz

Huellas de pinchazos, ulceras, abscesos, etc.

Porta efectos (plata, jeringa, etc.) de un consumidor

Piel amarillenta (hepatitis) o sembrada de ulceraciones (SIDA)

Se rasca frecuentemente

Fuertes jadeos (mortal en caso de sobredosis)

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Aspecto jurídico:

Regulación Internacional::

Antes de 1.939 existía una Comisión Central Permanente del Opio dependiente de la Sociedad de Naciones: En 1945 las Naciones Unidas se ocuparon de reorganizar estas actividades represivas del tráfico de estupefacientes, constituyendo una Comisión de Drogas, vinculada al Consejo Económico y Social de la O.N.U.

En 1961, de la Convención única sobre estupefacientes, se redactaron las listas I y II relativas a la consideración de que sustancias y plantas tienen tal consideración; la lista III (preparados) y la lista IV (las prohibidas).

En 1971 se establece en el Convenio de Psicotrópicos la lista I (prohibidos), Lista II (anfetaminas), Lista III (Barbitúricos) y Lista IV (tranquilizantes).

En 1988, del Convenio contra el Tráfico ilícito de Estupefacientes y Psicotrópicos, se regula la fiscalización de los precursores de estas sustancias prohibidas.

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Regulación nacional:

Código Penal:

Art. 368:

- Actos de producción: cultivo; elaboración; fabricación.

- Actos de fomento: promoción, favorecimiento, facilitación, invitación.

Art. 371:

- Fabricación, transporte, distribución, comercio y tenencia de precursores (equipos y sustancias para cultivo, producción y fabricación ilícita de estupefacientes y/o psicotrópicas).

Ley Orgánica de Protección de la Seguridad Ciudadana::

Art. 25:

- Constituye una infracción grave: consumo en lugares, vías, establecimientos o transportes públicos, así como la tenencia, aunque no este destinada al trafico de drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas, siempre que no constituya infracción penal, así como el abandono en los lugares mencionados de útiles o instrumentos utilizados para su consumo.

Ley de Contrabando:

Art. 12:

- La posesión ilegal de estupefacientes, aunque no esté destinada al tráfico y por tanto no sea delito, constituye una infracción administrativa a esta Ley.

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abril-mayo 1.998

"cartujo" en el canal #polis de IRC