UNIDADES DE HELICÓPTEROS

La utilización de aeronaves para uso policial se remonta al año 1.935, fecha en que la Policía española contó por primera vez, con autogiros para el desarrollo de sus funciones. Pero no fue hasta 1.979, cuando comenzó la etapa moderna de la actividad aeronáutica de la Dirección General de la Policía, con la creación del Servicio de Helicópteros. 

LA UNIDAD DE HELICÓPTEROS Y SUS 22 AÑOS DE VIDA

En aquellos comienzos de 1979, la Unidad dependía de la Comisaría General de Seguridad Ciudadana. Sin embargo, desde esa fecha hasta nuestros días, la vida de esta Unidad ha ido evolucionando paulatinamente siempre de manera favorable.

Este ir avanzando poco a poco se ha experimentado desde el punto de vista técnico, pero, sobre todo, en el aspecto de la formación y especialización del personal de vuelo y de las técnicas de mantenimiento de las aeronaves, así como de las funciones que viene desarrollando. A esta función desarrollada en la actualidad por el propio Servicio de Helicópteros, se le añaden otras de carácter genérico, como la explotación operativa y el mantenimiento de los medios aéreos de los que dispone la Dirección General de la Policía.

Dicho Servicio de Helicópteros del Cuerpo Nacional de Policía, cuenta con un reconocido prestigio avalado tanto por las misiones policiales a las que ofrece su apoyo como a las de tipo humanitario. Su rapidez, eficacia y disponibilidad le han convertido en un Servicio esencial para las exigencias de seguridad demandadas por la sociedad española.

El constante aumento en la utilización de aeronaves en misiones policiales ha traído consigo en los últimos años la mejora en todos los sentidos del Servicio de Helicópteros del Cuerpo Nacional de Policía.

Hasta tal punto ha mejorado su eficacia que se ha convertido en imprescindible para hacer frente a las cada vez mayores exigencias que la sociedad viene demandando al C.N.P.

Las Unidades de Helicópteros vienen realizando con total eficacia, gracias a la elevada tecnología, y por tanto, a su capacidad operativa, no sólo misiones específicas de carácter policial (prevención, investigación y persecución de la delincuencia) sino que además toman parte en misiones de protección civil, realizando las funciones humanitarias, de tipo asistencial, de rescate y evacuación que en cada momento les pueda asignar la superioridad o de forma autónoma, cuando las circunstancias pidan el desarrollo de la propia iniciativa.

LISTA DE COMPETENCIAS DEL SERVICIO

Aunque al principio ya vimos algunas de las funciones que se vienen realizando en este Servicio, se hace  necesario confeccionar una pequeña lista que recoja la manera pormenorizada las competencias con las que cuenta la Unidad de Helicópteros del Cuerpo Nacional de Policía:

  •  Prevención , investigación y persecución de la delincuencia. Además, en este sentido, colaboran con otros servicios policiales al objeto de prevenir, mantener, y en su caso, restablecer la seguridad ciudadana.
  • En relación a las materias propias de su competencia, informa, asesora y propone a la superioridad los proyectos e iniciativas existentes, así como las adquisiciones de materiales necesarios para el desarrollo de su labor.
  • Participa en misiones de Protección Civil, realizando las tareas humanitarias o de rescate que en cada caso se le encomiende.
  • Asume cualquier cuestión que afecte al medio aéreo en la Dirección General de la Policía, comprendiendo en éstas todas las relaciones interiores y exteriores, eso sí, en todo caso por delegación de la superioridad.
  • En colaboración con la División de Formación y Perfeccionamiento se ocupa de la selección, instrucción y especialización del personal: pilotos, técnicos de mantenimiento de aeronaves y operadores de sistema. Para extremar su grado de operatividad, también se encarga del entrenamiento continuo de dicho personal.
  • Programa las necesidades de personal y material.
  • De acuerdo con la normativa de la Dirección General de Aviación Civil, se encarga del control y mantenimiento del personal, aeronaves y equipos.
  • Dirige y coordina técnicamente a las bases periféricas y asume, en general, cualquier otra función en la que sean susceptibles de empleo los medios con los que cuenta el Servicio.

 

 

 

 

 

LA FORMACIÓN DE LOS PILOTOS

En octubre de 1989, la Dirección General de Aviación Civil reconoció oficialmente a la Escuela Aeronáutica de la Policía, convirtiéndose de esta forma en la única Escuela de Helicópteros de carácter civil autorizada en España. Se ponía fin, por tanto, a esa etapa en la que los pilotos se formaban en la Escuela Militar de Helicópteros del Ministerio de Defensa. La propia Policía es la que realiza desde entonces los cursos de formación de los futuros Especialistas de Unidades de Helicópteros (pilotos) y de los Especialistas,  Técnicos de Mantenimiento de Aeronaves (mecánicos), impartidos por instructores propios.

En las instalaciones del aeródromo de Cuatro Vientos (Madrid)  se realizan los cursos de formación de pilotos y técnicos de mantenimiento.

En la actualidad, los aspirantes a pilotos pueden serlo de cualquier escala del C.N.P.; deben contar con dos años de experiencia profesional en el cuerpo y estudios mínimos a nivel de C.O.U.

Primero tienen que pasar por una selección inicial que consta de un buen número de pruebas psicotécnicas, posteriormente por pruebas de matemáticas, física y finalmente un reconocimiento médico.

El Curso de Especialista de Helicópteros (piloto) tiene una duración de diez meses en los cuales se reciben 750 horas lectivas y 120 horas de vuelo. A su término se realiza el Curso de Vuelo Instrumental durante otros tres meses. Para convertirse en Comandante de Vuelo es necesario contar con una experiencia de 500 horas de vuelo. El curso de Especialista Técnico de Mantenimiento de Aeronaves (mecánicos), dirigido a funcionarios de las escalas Básica y de Subinspección, consta de 2.000 horas lectivas. La servidumbre de tiempo de permanencia del personal especialista en estas Unidades, dado el alto coste, que para la D.G.P. supone su formación, es un mínimo de cinco años.

Para convertirse en Comandante de Aeronave Policial (miembros de la Escala Ejecutiva) es necesario contar con una experiencia de 500 horas de vuelo antes de acceder al curso de aptitud.

 

 

 

 

 

 

Durante su vida profesional los pilotos además de participar en frecuentes jornadas de entrenamiento en maniobras de emergencia, tienen que superar una serie de reconocimientos médicos periódicos: hasta los cuarenta años, anualmente, y después de esta edad cada seis meses.

 

LA ESPECIALIZACIÓN Y EL RECICLAJE SON CONSTANTES

Los funcionarios del C.N.P. que, después de superar el curso de formación de Piloto o el de Técnico de Mantenimiento de Aeronaves, se integran en el Servicio de Helicópteros y se especializan por medio de diferentes cursos profesionales específicos para el desarrollo de su función.

Los pilotos se forman con cursos de aptitud de Comandante de Aeronave Policial (Jefe de Tripulación), Instructor de Vuelo, Piloto de Pruebas o de Operación de Grúa de Rescate y Eslinga de Carga (este último también dirigido a Técnicos de Mantenimiento).

Además, el Servicio de Helicópteros, al estar reconocido como centro de formación de mantenimiento aeronáutico por la Dirección General de Aviación Civil, imparte, entre otros, cursos de actualización y especialización de los helicópteros BO-105 y Alovette II, de sus sistemas de aviónica, de la cabeza del rotor, del motor o de sus sistemas de sustentación.

El reciclaje constante se realiza por medio de periódicas jornadas de entrenamiento y refresco para los pilotos, en las cuales se preparan para maniobras y procedimientos de emergencia, grúa y carga externa, vuelo en montaña, simulación de rate/operación en edificios altos, equipamiento opcional y sistemas de visión nocturna o vuelo sin visibilidad por instrumentos.

Los miembros del Servicio de Helicópteros también colaboran en la formación de otras Unidades del Cuerpo Nacional de Policía a través de cursos dirigidos a policías del G.E.O. (Grupo Especial de Operaciones), de los G.O.E.S. (Grupos Especiales de Operativos de Seguridad, Transmisiones Especiales, y Brigadas, Guías caninos, U.I.Ps., etc.

 

 

 

 

 

 

 

LOS RECURSOS TÉCNICOS CON LOS QUE CUENTA EL SERVICIO LE PERMITEN OPERAR EN TODO EL TERRITORIO NACIONAL

El Servicio de Helicópteros cuenta con capacidad para operar en todo el territorio nacional; lo cual es posible gracias a los recursos técnicos-aeronáuticos con los que cuenta y a su distribución: Radicado en Madrid, cuenta con Bases Periféricas en Barcelona, Málaga, Sevilla, Las Palmas de Gran Canaria, Vigo y Bilbao, con capacidad de intervención en todo el territorio nacional.

Las intervenciones se llevan a cabo en todos aquellos supuestos en los que su especificidad, gravedad, rapidez o complejidad de los acontecimientos, así lo requieran.

El principal cometido del Servicio de Helicópteros, que depende tanto orgánica como funcionalmente de la División de Coordinación Económica y Técnica de la Subdirección General de Gestión y Recursos Humanos, consiste en dirigir y controlar la explotación de los helicópteros con los que cuenta la Dirección General de la Policía – D.G.P. -, su mantenimiento y reparación, así como la coordinación técnica-operativa de las bases.

A pesar de que los agentes de policía de las bases periféricas dependen funcional y orgánicamente de la Jefatura de la plantilla correspondiente, lo cierto es que la coordinación técnica y gestión de los medios materiales es asumida por el Servicio de Helicópteros.

Gracias a su gran capacidad de desplazamiento, su disponibilidad y la seguridad que ofrece tanto en el desarrollo de misiones policiales como aquellas otras de corte eminentemente humanitario, unido todo ello a fenómenos como el de la globalización de la delincuencia, la delincuencia y el crimen organizado, el tráfico organizado de estupefacientes, fenómenos todos ellos que utilizan medios técnicos muy sofisticados, precisan del oportuno  desarrollo de las actividades aeronáuticas de la Policía.

 

ASÍ REALIZAN LAS MISIONES POLICIALES

Debido a las especiales características de la operatividad del helicóptero, rapidez de movimientos, desplazamientos en el espacio, velocidad máxima y gran autonomía, es el medio ideal para la realización de seguimientos policiales.

Según sea la operación policial, el terreno, las edificaciones predominantes o el medio (rural o urbano), los seguimientos que se realizan desde el helicóptero pueden ser de tipo visual, electrónico o combinado. La capacidad de observación es una de las características principales, que se puede desarrollar desde este medio policial. Quizás, una de las aplicaciones más conocidas sea la utilización de helicópteros en manifestaciones y alteraciones de orden público. Desde su posición privilegiada, los policías del servicio de Helicópteros pueden evaluar el número aproximado de personas concentradas con bastante exactitud. Los responsables policiales pueden participar del desarrollo del acontecimiento y localizar en todo momento a los posibles grupos vigentes.

Para misiones nocturnas, a la mayoría de los helicópteros se les puede incorporar como equipo opcional el faro de búsqueda.

Una de las principales características de este medio ese que está dotado de una potente lámpara, que se aproxima al millón de bujías de luminosidad, lo que le permite iluminar con bastante detalle grandes exteriores de terreno.

Además, al faro se le puede instalar una serie de filtros infrarrojos, siendo necesarias las correspondientes gafas de visión nocturna para la observación del objetivo.

También, el helicóptero es el medio idóneo para el traslado de funcionarios que tengan que acudir urgentemente a intervenir en una operación policial especial en distintos puntos de la geografía española.

Con una velocidad de crucero de 200 kilómetros por hora y gran autonomía de vuelo, permite realizar desplazamientos directos con gran rapidez de acción y la posibilidad de tomar tierra en las cercanías del destino.

 

 

 

 

 

 

 

DISPOSITIVOS ESPECIALES DE PROTECCIÓN CON NO INTERVENCIÓN DE HELICÓPTEROS.

Hoy en día no tiene sentido montar un dispositivo especial de protección en el que no intervenga el helicóptero. En todo traslado de obras de arte, armamento, explosivo, etcétera, la protección que presta este medio es esencial.

La perspectiva, amplitud de campo y posición  variada que proporciona el helicóptero permite realizar, desde diferentes puntos de vista, reportajes fotográficos o filmaciones den vídeo de interés policial. Una función muy útil y poco conocida del helicóptero es la posibilidad de mantener comunicaciones con el exterior, usando la aeronave como estación repetidora.

Por tanto, la colaboración del Servicio de Helicópteros es esencial en cualquier dispositivo policial especial, ya sea de protección o traslado de personas o incluso en labores humanitarias. También es esencial su trabajo en evacuaciones sanitarias del tipo de accidentes de carretera, trenes... asimismo como el transporte de órganos para transplantes, donde es crucial el tiempo.

Todo esto se consigue gracias a la disponibilidad de los funcionarios del Servicio de Helicópteros que permanecen durante veinticuatro horas al día localizables y organizados en turnos, existiendo además una tripulación de reserva por si se produjera otro requerimiento de urgencia.

 

 

 

 

 

 

 

 

HELICÓPTERO BO-105

Actualmente la Dirección General de la Policía cuenta con helicópteros modelo BO-105, así como dos antiguos helicópteros modelo Alouette II, reservados para prácticas de vuelo.

El primer modelo de helicóptero (el que aparece en las fotografías del reportaje), por sus características, se ha convertido en un medio muy aproximado para misiones de apoyo en las diferentes áreas policiales.

Gracias a su versatilidad, se puede cambiar en pocos minutos su configuración dependiendo del servicio a realizar y por la maniobrabilidad que le confiere su rotor rígido, este tipo de aeronave encuentra una óptima aplicación en misiones policiales.

Además dela capacidad de vuelo visual diurno y nocturno, los helicópteros están certificados para vuelo instrumental, incorporando los equipos de navegación necesarios. Su operatividad es de 24 horas diarias, dependiendo de la meteorología, y la flota se distribuye por todo el territorio nacional con una base central y varias bases periféricas que permiten atender de forma inmediata cualquier servicio en el lugar donde se necesite.

MEDIOS PARA LA SEGURIDAD

El Servicio de Helicópteros de Cuerpo Nacional de Policía cuenta para la realización de las misiones de apoyo a las diferentes unidades policiales que así lo solicitan, con una variedad de medios técnicos que facilitan su labor. Entre ellos destacan:

  1. Casco y micrófono de laringe para sistemas de comunicación del operador de guía del rescate.
  2. Camilla plegable y colchón de vacío para operaciones de rescate.
  3. Plancha de Rappell para una o cuatro personas en descenso; se sitúa en el piso del helicóptero en zona de pasajeros.
  4. Sistema de captación y transmisión de imágenes.
  5. Cascos y gafas de visión nocturna.
  6. Faro de búsqueda nocturna con una potencia capaz de eliminar la superficie de un campo de fútbol, al que se le puede añadir filtros de infrarrojos.
  7. Red, silla, retel y cesta de rescate; al fondo, bola de combustible con una capacidad de 680 litros.